martes, enero 15, 2008

La pesadilla


"La pesadilla". Henry Fuseli. S. XVIII

Por un lado la educación teórica de Fuseli se basó en la enseñanza de las excelencias del arte antiguo. Siempre mostró una adhesión total, en términos teóricos, a la tradición del arte de la Antigüedad.

Sin embargo la contradicción es sorprendente pues en muchas de sus obras el alejamiento de esta estética clasicista es patente. Hay una decidida predilección por temas literarios de la Biblia y de Shakespeare y en muchos de sus dibujos abundan las escenas de violencia que anticipan sus futuras interpretaciones de los demonios de Homero, Milton o el propio Shakespeare.

Su mundo, poblado de inquietantes fantasías y de pasiones no resueltas, tenía que encontrar otros medios de expresión. Ahí radica entonces la potencia de la irracionalidad que ofrecen muchos de los caracteres de los grandes dramas literarios.

Dramas que los despliega con gesto exagerado, grandilocuente, personajes que sucumben a dramáticos desgarros emocionales, personajes de fuertes y musculosos cuerpos, o protagonistas con rostro enajenado mostrando síntomas de verdadera locura.

Según algunos autores “La pesadilla” tendría su origen en la no correspondida pasión del artista por una joven suiza, cuyo retrato sería, al parecer, el que fue hallado en el reverso de la tela. Se trata de una figura hermosa pero fría, tocada con un elaborado peinado y con un extraño detalle: la mano izquierda inacabada recuerda más a una garra que a una extremidad humana: ¿rencor, desesperación, deseo?

La figura femenina está entregada a un profundo sueño, al que ha ido abandonando su cuerpo en una clara postura de recepción sexual, aparece como oprimida, poseída por el extraño ser, identificado con un íncubo, que está sentado sobre su pecho.

Al fondo surge de entre los cortinajes la cabeza de un caballo cuyas enormes órbitas dilatadas reflejan su estado de excitación. Si el diablo está relacionado con el instinto, el deseo y la perversión, el caballo es, asimismo, un símbolo sexual masculino, asociado frecuentemente con el demonio, las pesadillas y el sexo.

Este cuadro es una síntesis del mundo fantástico, erótico, perverso y, en fin, “sublime”, de Fuseli, que viene a justificar un comentario de Goethe: “Llamo clásico a lo que es sano y romántico a lo que es enfermizo”.


"La Pesadilla"

Una tormentosa sensación envuelve mis deseos ocultos.

La vida se ha convertido en una guerra constante,
Unos cuantos con todo, la mayoría luchando contra la nada.
Después de una pesadilla desperté, con gotas de sangre cubriéndome.
Era ella, había salido de la cuna de la fatalidad, y su risa se escuchó.

Viejos y jóvenes no verán un día más sin mí,
La vuelta al mundo se ha hecho en menos de 80 días
Dejando restos de miseria y detestables actos de egoísmo y odio.

Y volaba por mi habitación, se elevaba y rebotaba contra las paredes
En acto de triunfo y con gritos ensordecedores de gloria.

Desfallecí.

Agua, sudor y confusión,

Eso fue lo primero que ví al despertar.

Llanto.

Guerra.

Muertes.

Sufrimiento.

No puedo dejar de pensar en venganza,
Pero sólo sería rebajarme al nivel en el que la desgracia ha abatido mis sueños.
Mis deseos, un corazón ingenuo que busca un mundo nuevo.

Venganza no.

Fuerza.

Sabiduría.

En ese momento cambia mi entorno y, lo más importante, yo misma.
He sido transformada en un cisne que simboliza el cambio,
Siento alas, la hermosura del color que me cubre, color de la paz.

Cien años esperaron el nacimiento de aquel ser mitológico que despertaría
Para volar, siendo su fuerza el viento que lo impulsaría a alcanzar el cielo,
Ahí sería acogido, armado y lanzado de vuelta a la tierra invadida.

Soy un cisne.

No puedo creerlo.

Aún puedo llorar pero ahora mis lágrimas son de felicidad.

Vuelo sobre el viento.
Me impulsa, me acoge y me suspira al oído.

Bajo en picado sobre la miseria.

Siento un golpe mortal.

Me he estrellado contra ella.

No siento nada.

Desfallezco.

Abro los ojos y me veo en un rincón celestial.

Es el cielo, pienso.

Es la Tierra, tu hogar, me dice una voz lejana.

Nunca pensé que se vería así sin la miseria.

, con tu valor para cambiar la has convertido en eso.

(MarinusK)



- "La vida es muy corta, y cada momento tiene su valor, pero nos pasamos días enteros durmiendo y años completos soñando". Johann G. Kohl.

- "Existe más de un sueño en cada vida. Tal vez existan tantos como años. Para mí el último es "Saber". Creo que es el más largo y el menos realizable". M. Maeterlinck.

- "Si deseas que tus sueños se hagan realidad, ¡despierta!". Ambrose Bierce.

2 Comments:

Anonymous vehemente said...

Un buen toque gótico a este blog, aunque me pregunto porqué esta versión.
...

Las peores pesadillas las he vivido con los ojos abiertos y dormía para ahuyentarlas. Otras veces al contrario. Persigo mis sueños y ellos a mi (aun no sé bien quien da alcance a quien antes) Recuerdo con la misma nitidez mis días en mis quimeras y estas en mis días. Despierta, he creído que todo era un sueño; a veces también lo he deseado. A menudo, vuelo desde la lucidez tan lejos o más…

Hace un tiempo que no distingo entre realidad y ensoñación. Lo real y lo onírico forman un continuo que me atrapa y empiezo a sentirme cómoda. Dile a todos esos que quieren despertarme, que me dejen dormir.

20 enero, 2008  
Anonymous Anónimo said...

Las pesadillas es la otra cara de la moneda de los sueños,el precio que hay que pagar por soñar.
Los sueños salen del corazon,las pesadillas de nuestra cabeza.

Porque me cuesta tanto hacer realidad mis sueños y,mis pesadillas lo son al momento?¿?(PEKE)

28 enero, 2008  

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